Crisis! What crisis?

30.10.2008 - 06.12.2008

volver a exposiciones

Miguel Fructuoso (Murcia, España. 1971)

Crisis! What crisis?

La concepción del cuadro como mesa de laboratorio en que experimentar fórmulas de vanguardia fue una constante en el pasado siglo XX; Esta estrategia, cuando era la única meta perseguida por el artista, acababa en trabajos fríos, sin alma. La transgresión a través del gesto, con todos los tintes políticos que esto conllevaba en la segunda posguerra frente al realismo soviético, generó trabajos puramente formales en el caso de que no existiera un planteamiento vital acorde, una entrega total, como en el caso de Appel o Fontana. Entre estos dos polos se movieron de forma hábil los artistas alemanes de la posguerra, extrayendo de cada parte los pilares sobre los que sustentar su trabajo.

 

Partiendo de este esquema y asumiendo el trabajo de los alemanes en la tarea de recuperación de la pintura, Miguel Fructuoso (Murcia, 1971) se apropia tanto de imágenes y técnicas como de estrategias, que altera y utiliza constantemente. Estos trabajos plantean una abstracción sustentada en una remota base arquitectónica figurativa, y en la que la geometría y los colores saturados se articulan en una concepción más formal de la pintura.

 

Existe en la obra de Miguel Fructuoso una ambición por trasladar al lienzo la pluralidad del mundo real, pero jamás de forma mimética y servil, sino crítica y subjetiva. Una de las grandes Bazas de Miguel Fructuoso es su necesidad de cuestionar, de dudar de todo y jugar con esta incertidumbre. Hoy, el artista afronta con una actitud de combate problemas de difícil solución: los límites del lenguaje, la búsqueda de maneras inéditas de narrar, la incapacidad de representar, etc... . Las imágenes de lo cotidiano son un flujo continuo, un río que no se detiene jamás, y del que Fructuoso extrae, seleccionando, después uniendo en una realidad, ya muy distinta de la original, aunque esta se presente como mimética: mediante apropiación de estas imágenes de consumo, de todo a cien mediático.

 

Miguel Fructuoso se lo juega todo en cada mano, su vida va en cada uno de sus trabajos. Sin término medio, sin concesiones. Este es el único estado mental en el que es posible la creación pura, lo demás es otra cosa.

 

Mª Teresa Corrales (Medellin, Colombia. 1969)

Sin título (Res extensa)

CHARADA

 

Sobre una suave elevación se concentra ahora una aldea perdida en el tiempo de escurridizas calles empedradas y opacas como sus habitantes hacia la que dos caminos desiguales ascienden casi en paralelo tensando el extenso paisaje de delante desde el que contemplamos a un lado el camino de la derecha algo mas en alto abriéndose paso entre las tierras cultivadas y al otro el de la izquierda serpenteando a lo largo de apacibles hondonadas transitado por la mayoría de los peregrinos que vemos avanzar con regular lentitud y que sobreentendemos que se trata de peregrinos ya que a medida que los detalles se definen en la embotada inteligencia que los vislumbra la aldea pasa a convertirse en una especie de centro magnético que va tomando la apariencia de una remota abadía aunque el camino del peregrino es sin duda el otro el de la derecha en cierto modo un atajo que podemos recorrer con la vista como si se tratara de una perspectiva dibujada sobre un plano donde ya no existe realmente la profundidad que separa lo de cerca y lo de lejos así que finalmente podría tratarse mas que de un verdadero paisaje de un apunte o una serie de apuntes de algún anónimo paisajista que puestos uno tras otro creasen una ilusión de tridimensionalidad en cualquier caso nos mantenemos fieles al recorrido que nos va revelando este segundo camino hasta llegar al sinuoso paso que sirve de entrada al bosque antiguo cruzándonos esporádicamente con alguno de sus fantasmales habitantes y comprobando que a medida que el recorrido va encontrando su destino el bosque crece y se transforma bajo nuestros pasos y que esa metamorfosis parece producirse como un crecimiento orgánico semejante al del cuerpo de una lombriz que por momentos se contrae o se estira aunque al mismo tiempo todas estas impresiones tan físicas de pronto no son otra cosa que una rápida culebra que se escabulle igualmente notamos como si nuestro propio deambular fuese la causa última de todos estos cambios ya que ni siquiera Tere –tan cabal- ha comprendido que aquello que impulsa y sostiene sus obras obedece al mismo principio que en otro tiempo provocó su extravió en cierta ancestral montaña de Colombia.

Recuerda que no hay solución.

 

Victor Borrego Nadal sobre “Res Extensa” de Maria Teresa Corrales,

septiembre de 2008.